La vida Onírica

Oniros, uno de los mil hijos de Tánatos, conocido también como Morfeo por su capacidad de tomar la forma de seres humanos y mostrarse en sueños.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Teclado mental

No estaba completamente dormida, estaba en esa frontera entre la vigília y el sueño que es tan delgada que no se distingue una de otra. Veía mis pensamientos como teclas de colores muy vivos-verdes, amarillos, rojos-. Es difícil de explicar bien. Veía teclas, pero sabía cual era el contenido en cuestión de pensamientos. Y las hundía con la mente-las veía hundirse- y afloraba el pensamiento de acuerdo a la intensidad y el tiempo que las tocaba. Era muy loco.

De sólo estar estoy frente a un espejo. Tengo dos granos enormes en ambas mejillas. Cuando digo enormes no exagero, tenían el diametro de una moneda, y lo más asqueroso es que estaban llenos de pus blanca. Me ve mi hermana y me insta a que los exploté. Me niego, y le digo que si los aprieto me va a quedar una tremenda cicatriz. Me estoy lavando la cara y veo de golpe que uno de los granos comienza a supurar lenta y continuamente. Era un asco monumental, y encima parecía no tener fin. La imagen era muy similar a observar un pomo de dentrífico al ser aplastado. Repugnante.

Fin.

2 comentarios:

Zorrofuego dijo...

Mmmm, que desagradable es el segundo sueño. Pues no pinta muy bien, no entiendo de oniricología pero vamos..

En el mío no escribo no por falta de tiempo, que tampoco tengo tanto, sino porque llevo un monton de tiempo sin soñar cosas. Solamente recuerdo que tenía un sueño que no me dejaba despertarme y fueron tres seguidos, pero eran triviales y me acordaba de poco. En fin. Saludos. Esta noche obligaré a soñar a mi alma-mente.

Gabo dijo...

El primer sueño esta bueno, como induciendo lo que queres soñar.
El segundo, un asco jajaj, con mi imaginacion te juro que pude ver los granos, monedas de 50c, las grandes jaja, que horror.
besos