La vida Onírica

Oniros, uno de los mil hijos de Tánatos, conocido también como Morfeo por su capacidad de tomar la forma de seres humanos y mostrarse en sueños.

sábado, 4 de agosto de 2007

Rejunte de los últimos días

He soñado largo y tendido, pero por no poder plasmarlo en el momento olvidé mucho. Veamos que recuerdo...

Una casa grande, llena de escaleras gigantescas, de madera, color miel. Se entrecruzaban unas con otras, un laberinto brillante de escalones. No tenía fin, miraba para abajo y era como mirar por las escaleras de la facultad el hueco que tanto vértigo me provoca. Otra vez huyendo no sé de que, pero mi vida corría peligro, debía de escaparme de ese lugar. Bajaba a trompicones los escalones, pero con cuidado, sosteniéndome de las barandas para no caer. Delante mío se acercaban oponentes, hombres fornidos de vestimenta oscura, como salidos de otra época, con galeras. Pensaba si podría derribarlo cuando ya casi lo tenía encima. Al mejor estilo Dragon Ball le lanzo una patada con ambas piernas y lo volteo. Me subo a la baranda y me deslizo por ella hasta el final. Llegué al fin. Dentro de la casa yo sabía que había gente muriendo, y sabía que al salir me seguirían buscando. Corro por un piso de cerámica claro, y veo la salida. Una puerta de cristal doble, donde se apiñaba la gente alrededor de un guarda.
De sólo estar me veo en la calle, para ser explícita me veo en Plaza Italia. Un día soleado, no concordaba con la matanza que se producía allí dentro. La gente seguía corriendo. Empecé a correr hasta la parada. No sabía en que irme, si en un colectivo repleto o esperar uno vacío. Era raro, perseguían a todos pero a mí me ignoraban. De todos modos estaba desesperada por irme. Pasan dos vagines de tren. El primero estaba desolado, y en el segundo pude ver a Harry Potter. El vagón se veía acabado, lleno de herrumbre por donde se viese. Despejé mis miedos y lo paré a destiempo, por lo que corrí para alcanzarlo. Una vez detenido frente mío me doy cuenta que no llego a subir. Un hombre que también subía me dijo que me tomara de un caño y tratara de balancerme en él. Lo hice y lo logré. Ya dentro empecé a caminar por el vagón en busca del pequeño mago, y lo encuentro sentado junto a Mariana(una ex compañera de secundaria) que llevaba alzado a su bebé. Yo sólo quería ver a Harry Potter y no podía despegare a Mariana y a su niño de encima.

Otra casa, esta vez una de paredes claras. Otra vez me perseguían a mí y aun hombre gordo. Corría por un pasillo, dos mujeres me seguían. Con el hombre gordo nos escondemos bajo una mesa. Yo pude sentir que con una mira láser me apuntaban, el láser traspasaba al gordo y a la mesa. Era el blando, estaba segura. El Gordo se levanta y ataca a una de las atacantes. La arrastra por un pasillo hasta el umbral de un pequeño baño, y una vez allí toma con sus manazas la mandíbula de la atacante y se la arranca. Sentí desde lejos el ruido de los ligamentos. Crujían sobrenaturalmente, y los sentía como propios. Y veo sus blancos dientes ensangrentados como una prótesis sucia en manos de el Gordo, todo vistorioso.

Estaba en un mercado, en la sección de los libros. Había pirámides de libros de Stephen King. Los miraba sin poder dar crédito a mis ojos. Libros exclusivos, nuevos, de nombres contundentes que ahora ya no recuerdo, en tapas de color rojo, y otros en celeste. Y hay un niño que me mira, era el hijo de King(en mi imaginación, no sé si tiene hijos). Y le gustaban esos libros, y él no sabía que su padre los escribía. De repente me siento King, y le confieso a mi hijo que soy el autor(de paso soy hombre). Su mirada sólo reflejaba incredulidad. No me creía. Volví a ser yo, y le cuento que es su padre quien escribe.
Por unos instantes fui él. Fué el sueño más inquietante que he tenido hasta ahora. Y no recuerdo más.

8 comentarios:

Barbi dijo...

Pasadas unas horas de subir el post recordé otro detalle del sueño, el detalle que lo hacía inquietante: Todo lo que escribía en las historias sucedía, y eso me conmocionaba, por que mis relatos(los de King) no son color de rosa. Yo manejaba la vida, los seres eran reales.

Gustavo dijo...

lo más terrible es convertirse en Stephen King!!!!!

Yo alguna vez fui un personaje de Arlt...

Barbi dijo...

Quiero ver tu blog y no puedo, Gustavo. Habilitame!!!!

Gustavo dijo...

oh!!! no sé que hice...

la tecnología me supera, pero no te perdés nada si no entrás a mi blog...

Gustavo dijo...

...ya lo solucioné...

¿ya no soñás más?

Agt PirronE! (zonaloca) dijo...

Que no decaiga! Un blog hermano!
Hace un año que no posteas... te llegan avisos de comentarios?

Bueno la cosa es que tengo un blog parecido al tuyo, me muero si me lo quitan. Si queres volver a postear como dios manda, te puedo invitar a ser de mis colaboradores :D

y si no hacemos intercambio de links en nuestros respectivos sueño-blogs...

Suerte


AGT
Zuenios.CoM.ar

lalatista dijo...

Me ha gustado mucho tu propuesta. Cómo funciona? Dónde escribimos los sueños? Te espero en mi blog

Zorrofuego dijo...

Estaba buscando blogs de este tipo, los añado a mis favoritos... que nos esconderán los sueños?

A veces no habeis soñado cosas que en el sueño te hacen daño físico y después, cuando te despiertas, tienes una cierta sensacion de ese daño... sugestión?

Saludos.

http://lenguadeacero.blogspot.com/