La vida Onírica

Oniros, uno de los mil hijos de Tánatos, conocido también como Morfeo por su capacidad de tomar la forma de seres humanos y mostrarse en sueños.

jueves, 16 de abril de 2009

Dos semanas...

(Uf...perdón por la ausencia...no es que no haya soñado o que no haya tenido tiempo para postear, sólo que no tenía ganas...Pero acá estoy, luego de un ataque de culpa al ver que mi link en otros blogs figura como viejo... Por supuesto pasadas dos semanas no recuerdo casi nada, pero haré lo que pueda)

Yo era Shikamaru-un personaje de Naruto-y para derrotar y dominar a una persona que detestaba, le lanzaba mi jutsu de posesión de sombra. Podía ver como la silueta negra se alargaba hasta llegar a esa persona -que al final resultó ser una mujer-, pero en lugar de hacer que se quede quieta, yo podía lograr hacer que se sintiera mal, más precisamente triste. Y veía como arrugaba su frente a punto de ponerse a llorar, y lo peor de todo es que yo le provocaba ese dolor, pero yo también lo sentía y sin embargo no quería o no podía pararlo. Así y todo, al despertar me sentía muy contenta de haber soñado eso.


Soñé que pertenecía al Clan del Oso Cavernario, pero que tenía que montar un búfalo. Eran todas sensaciones, sin imágenes. Podía sentir el movimiento del animal bajo mío queriendo librarse de mí, y el calor de su pelambrera. Era parte del Clan por que lo había logrado, y mi corazón, lo único que sentía era felicidad. Fue hermoso.


Soñé con Leonardo-mi ex-, pero no puedo recordar qué. Pero sé que no me dejó una linda sensación al despertar.


Soñé con pasillos verdes-creo-, pero tampoco sé que más.


Había tanto más, pero ya no recuerdo...

viernes, 27 de marzo de 2009

Otro rejunte...

Esto es una recolección de los sueños de la semana esta que pasó, o mejor dicho de los fragmentos que recuerdo (si, yo y mi vagancia de no postearlos en el mismo día). Ahí les va:

*Estaba en una fiesta al aire libre, en un lugar a la orilla del mar. Era una playa rocosa, por lo cual todos estábamos sobre las piedras, que para comodidad eran chatas y no eran resbaladizas, de un color arena. Hablaba con un chico-que tengo la sensación de que era mi ex cuñado, pero no lo sé con certeza-, y me da un vaso con fernet, el cual tomo gustosa, y me indica qe ahí estaba Leonardo-mi ex-. Lo veo a unos pasos de mí, pero su roca era más baja que la mía, por lo cual yo le llevaba más de una cabeza. la sensación de ser más "grande" que él era indescriptible. Lo miraba de arriba, denigrándolo con la mirada, con una sonrisa de gusto-y estoy segura que en sueños sonreía-, sumida en pensamientos de victoria y de venganza consumada. Era tanto lo que sentía que no me di cuenta que estaba amaneciendo-aunque no se si enrealidad era de noche, sólo se que amanecía- y con ello la marea subía también. Lo seguía mirando, no era él en realidad, sólo se le parecía en lo morocho y en los ojos, pero mi cabeza me decía: "si, es Leonardo". Y le decía algo, me regodeba de mi situación actual de grandeza y demás, cuando siento que el agua me moja los pies. Aparto mi vista de él, y lo que veo me deja abrumada: Seguía parada en la roca amarilla, pero de a poco esta era cubierta por el agua de mar. Esta era tran clara y espumosa que m daban ganas de tocarla y nadar en ella. Y mirando para el horizonte se divisaba el basto mar, totalmente calmo y de un d¿color verdoso semi transparente, muy hermoso. Y mi roca estaba alejada de la orilla, por lo tanto era como una isla. Parecía que se fuera a largar un tormenta, por que ahora subía más a prisa; mas yo no sentá miedo, por que no me molestaba tener que meterme en un agua tan bella.
Lo que más me impactó fue el ver mis pies descalzos sobre la roca, siendo cubiertos por esa agua.

*(Me da un poco de verguenza contar este sueño, pero bueno, trataré de ser lo menos gráfica posible): Estaba en una colchoneta en el piso con un chico. Estábamos teniendo un poco de sexo oral, cuando de sólo estar se detiene y me hace repara en dos figuras que nos miraban desde un rincón. Eran dos chicas pálidas de pelo negro y muy largo, que estaban completamente desnudas, a la espera de que las incorporásemos en nuestro juego-por que yo lo sentía como tal-. Y se unen luego de mi aceptación, pero ya no recuerdo más.

*Sólo veía un chico llorar delante mío. Lloraba con tantas ganas, que sentía deseos de arrullarlo. me dolía en el alma verlo así. No lo conocía, pero daba lo mismo; su pena era mi pena.

*No sé si estaba en el local o en casa, pero el punto es que Fabi me llamaba o me lo decía personalmente-tampoco lo sé- y me comunicó con voz alegre lo siguiente: "las llevo a las dos al shopping". Ni hablar de la felicidad que sentía, y más que nada alivio. (este sueño es claramente una preocupación laboral que tengo, por que se abre una nueva sucursal y va a haber mivimientos de personal, y no soy una mujer que le gusten mucho los cambios, y menos cunado estoy bien, como ahora).

*Era algún personaje de Naruto. estábamos en una casa, y yo veía pasar a Sakura, a Sai, al ruidoso de Lee, y a Naruto. Yo no sé qe personaje era, pero fue muy divertido, por que se veían como tal, y no como personas. Había mucho ruido, y lo que más destacaba era el pelo rosado de Sakura... Muy buen sueño, aunque no pasó nada. (esto me pasa por ver diez capis de un tirón).

sábado, 14 de marzo de 2009

Sueño Laboral


Estaba en el trabajo, pero no era el mismo lugar físico. Se parecía más bien al altillo de la joyería donde trabajaba antes. Estaba oscuro, y ahí estaba yo buscando alguna prenda bajo una escalera de madera alfombrada de rojo. El lugar era triste, seco y húmedo al mismo tiempo. Tenía una urgencia inexplicable por hallar lo que buscaba. Al rato se el por qué de mi urgencia, y es por que está la dueña en el local, y está evaluando al personal. Y ahí la veo, bien vestida del mismo color de la alfombra, con cara de pocos amigos. Me observa a mí. Hay más gente alrededor; se supone que son compañeros de trabajo, pero no reconozco a ninguno. Por fin encuentro lo que buscaba, y escucho a la dueña que dice que todos los demás están despedidos menos yo…Y yo pensaba en pobres de los otros que ahora no tenían trabajo y que se perderían la cena en el Alvear.


Fue muy bizarro, me quedo muy corta con lo que quiero plasmar. Y no puedo recordar más…

martes, 10 de marzo de 2009

Pesadilla en el colectivo

Me subo al colectivo, era el 314, y habìa bastante gente. De un momento a otro salgo de mi distracción y veo que ya no quedaba nadie en el colectivo, y que estaba avanzando por calles que me eran desconocidas, y estaba oscureciendo. Se detiene en medio de la calle que estaba desierta para mi terror. Se levanta de su asiento y se encamina hacia mi, y puedo ver su sonrisa de cerdo-si, era muy gordo y de cara rojiza, como un borracho-mientras abre sus labios para hacerme una pregunta: "¿te quedan algunos conitos?" y ahí me doy cuenta de que en mis manos tenía una caja de Havanetsv vacía. Me relajo un poco, desechando la idea de que el tipo tenía pensando violarme, pero enseguida me vuelve a agarrar el terror.
Lo siguiente que siento es que estoy tirada en una vereda desconocida. Ni veía mi estado físico, pero sospechaba que el tipo al final había resultado un violador, y quer luego me tiró por ahí. Me sentía aliviada por la confusión mental. Camino hasta un kiosco y pregunto donde estoy, a lo que me responde una chica: "en Petit Pasier". Cómo no conocía el lugar supuse que era muy lejos, en otra provincia. La vendedora me mira con lástima y le dice a una mujer que estaba con ella: "pobre, fue violada". Quiero huir de ese lugar, y empiezo a correr por una calle, y al doblar la esquina estoy dentro de un shopping, y en mi interior sé que es el de "las Palmas de Pilar", que no estaba tan lejos de casa. Estaba en el tercer piso, por lo que bajé las escaleras mecánicas en un istante y salí a la calle que era de tierra y muy humilde en comparación con los lujos del shopping. La gente me mirá y sé que todos saben lo que me pasó. Quiero llegar a la Panamericana para tomar el 15 y volver a casa, pero no sabía para donde ir, y no quería preguntar.
Ahora bajaba de otro colectivo y llegaba a una casa que supuestamente era mía. Era muy rara, tenía forma circular y era de varios pisos, con pequeñas ventanas y escaleras que iban por el exterior. Estaba pintada de un celeste verdoso. Sabía que me esperaba mi abuela y que me preguntaría que me habia pasado, y no quería que sucediese, así que entré por una puerta trasera y me fui a buscar mi traje de buzo¿?. Me lo puse, y allí estaban también conmigo mi hermana y mi primo con sus respectivos equipos, listos para lanzarnos al mar. Por que la casa estaba pegada al mar, ahora podìa verla en todo su esplendor; y estaba rodeada a además por un bosque muy hermoso de hojas muy verdes y suelo rojizo. Soy la primera en meterme, pero no de valiente, si no de cobarde, por que lo único que deseaba era desaparecer de la tierra para que nadie supiera de lo que me había pasado.

(Me llama la atención el haber estado tan estigmatizada durante todo el sueño, y no me quiero ni imaginar lo que le sucede a las personas que verdaderamente les pasa eso. Lo único rescatable del sueño era esa casa que me pareció la más hermosa que haya visto)

sábado, 7 de marzo de 2009

Fragmentos de la semana

Pues como el título bien lo indica, estos son resabios de sueños que he venido teniendo y que por una u otra razón no los subí. Es que últimamnete me levanto tan apresurada que enseguida me distraigo y vuelan las imágenes que tan nítidas esran hace instantes. En fin...

Estaba en una azotea, que se parecía mucho al segundo piso de mi antigua secundaria. Trabajaba, y también estaban allí mis dos compañeros de trabajo. Mi compañera estaba hablando por teléfono, y mi otro compañero no se animaba adecirle que cortara y que se pusiera a trabajar. Me mandó a mí. Me le acerco y le digo muy despacito que cortara que había gente. A todo esto, lo más raro es que estábamos vestidos como obreros de una fábrica, con enteritos grises en lugar de nuestro habitual traje negro, y con gorritos para que no cayeran nuestros cabellos en no se qué. me ignora olímpicamente, por lo que desisto de mi intención y sigo mi rumbo por la azotea dirigiendome a unas escaleras para avisar de mi fracaso. Se lo cuento y Fabi se enoja mucho por la actitud, por lo que decide encararla. Lo que vino me resultó cómico y aterrador a la vez, por que Fabi era perseguido por Vero(la compañera en cuestión) y corría con la cara desencajada de espanto mientras Vero profería maldiciones y lo miraba con cara de loca escapada de loquero. y de solo estar me veo hablando con ella, tranquilizándola. Fabi a mis espaldas sin decir ni mu.

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Estaba en una casa muy amplia pero abandonada, que en lugar de tener ventanas tenía huecos gigantes. Y me sentaba allí, y de a ratos entraba y salía por la supuesta ventana y recorría un pasillo que me llevaba al patio trasero del lugar. Fue un sueño de mucha calma, relajador.

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Ayer desperté sabiendo que había tenido un sueño sexual. Me levanté muy contenta, con una sonrisa pintada en los labios, y con esa sensación que tan sólo se logra luego de una sueve sesión de sexo con amor. O por lo menos no me dio la impresión de haber soñado con sexo desenfrenado. No se si se entiende.


Y lo de hoy no me lo puedo acordar...

jueves, 26 de febrero de 2009

Infraganti

Estaba en el mercado con mi hermano haciendo las compras, cuando no sé por que motivo debo dejarlo sólo un rato, ya muy cerca de la caja. Le dejo encargado que compre un pedazo de mantecol para llevar a casa. Veo la fuente blanca cubierta con film, la apruebo y me voy.
Ya de vuelta, le pregunto que cuanto gastó, a lo que me responde: 97$
¿Queeeé? No lo podía creer. Un miserable pedacito de apenas 200 gs costaba eso. Y Nico ya lo había pagado. Me voy a atención al cliente para que me hagan la devolución, no pensaba quedármelo.
El mostrador era muy alto, y me sentía disminuida tratándome de apoyar en él. No había nadie, pero de todos modos la chica de camisa blanca y pelo negro que atendía me ignoraba. Y yo que no ayudaba demasiado, puesto que no dije palabra.
Me empezó a atacar la vergüenza. ¿Tan pobre era que no podía pagar 97$ por un poco de mantecol? ¿Tan miserable? No me daba la cara para seguir ahí y exigirle la devolución del dinero.

En un momento me sueño durmiendo en mi cama, cuando viene mi mamá a despertarme diciéndome que por plagio me borraban mis fics de la red. Por no poner que los personajes le pertenecían a Takehiko Inoue me habían demandado, y ahora me buscaba la policía, con el plus de que todos ya sabían que los escribía yo, siendo que era un secreto hasta ese entonces.
Fue angustiante, por que podía ver que en cada encabezado de MIS capítulos decía: “Por Takehiko Inoue”
Fue una pesadilla.

(Bastante bobis, pero es lo que hay…)

jueves, 12 de febrero de 2009

El Amor al Final de la Escalera

(Oh, si…después de tanto tiempo he vuelto a tener un sueño coherente, tanto como se puede esperar de un sueño. Ya lo extrañaba).

Estaba sentada en mi cama, y frente a mí estaba un compañero de primaria que no veo hace mucho tiempo: Victor. Lo tomaba de las muñecas y lo atraía hacia mí, quería que hiciera el amor conmigo. Mi voz (pensamiento) sonaba demasiado suplicante cuando se lo pedía. Bastante lastimero, pero la verdad es que estaba realmente excitada, y el verlo tan frágil y pequeño más ganas aún.
Y de ahí no pasó, por que empecé a correr por las calles cercanas a la facu, iba por Uriburu, y estaba a tan sólo a una cuadra del hospital donde estaba Victor. Corría muy a prisa, tanto que apenas vislumbraba vetas de colores a mis lados. Llego a la ubicación real de la facultad de económicas, que era el hospital, y entro. Corro y corro, y sigo corriendo. No había gente, y se parecía más a una escuela que a un hospital, pues los pisos eran rojos y no habían asientos. Los pasillos en exceso anchos y ventanales daban a u patio de cemento. Era de día, y la luz reflejada en el piso daba a todo un aspecto rojizo. Llego a una escalera roja, y la bajo deslizándome. En el medio tenía una baranda divisora, y yo bajaba por la izquierda, preocupada por que podría estar subiendo alguien y tropezaríamos. Y no tenía fin, había recodos a cada rato, pero no parecía terminarse; hasta que terminó. Veo otra escalera roja, pero esta subía, y la subí deslizándome también.
Fue corto el trayecto, y llegué a una puerta blanca. Yo sabía que tras ella estaba Victor enfermo esperando por mi amor(¿?). Pero cuando estaba a unos pasos volvía a estar en la calle, pero esta vez salía de una alcantarilla sobre Uriburu. Y otra vez el mismo trayecto, la carrera, la escuela vacía. Todo igual, con el detalle que cuando bajaba la escalera se me aparece una mujer de limpieza recriminándome por bajar por el lado izquierdo. Llego hasta la puerta, y de vuelta vuelvo a la alcantarilla.
Ahora ya no corría tan rápido, podía ver los autos, los árboles, la gente. Otra vez me topo con la mujer, y esta ocasión habían personas en el hospital-escuela. Y de nuevo la puerta, que al final nunca pude siquiera tocar.

En una de las vueltas del círculo, yendo por Uriburu, me detengo en la plaza a observar un malabarista. Lo sigo por unas cuadras y lo veo entrar a una casa de los misterios. Estaba en compañía de Pina, yo quería entrar. En la entrada nos piden la edad, y descaradamente digo que tengo dieciocho (en lugar de mis veinticuatro). Pina se calla, ella no quiere entrar. Subo una escalera pequeña y entro a la oscuridad absoluta de un pasillo. Y no recuerdo más…

martes, 10 de febrero de 2009

Popurrí

Soñé con mi conducto inguinal…Soñé que tenía uno sólo, y que conectaba con mi ombligo, y que por ahí pasaban el ligamento redondo del hígado y redondo del útero; y me dolía. Lo podía ver para afuera, como una vaina conjuntiva transparente, con los ligamentos como cuerdas fibrosas blancas. Bastante asqueroso.

También soñé que a Tinelli se le morían los dos hijos, y que yo pensaba: bueno, tiene plata, que se compre otros. Pero de repente me muestran en una revista una foto de los dos nenitos, uno morochito y el otro blanco, de unos 8 años ambos, sonriendo, y me da pena y pienso en el padre todo afligido y me da culpa…

Al trabajo habían llegado zapatos nuevos, pero eran tan feos que yo no los quería poner a la venta. Eran tipo borceguíes, charolados en negro y con la puntera roja. Algunos tenían cordones, y otros eran más bien como sandalias. Elijo los más pasables y los pongo bajo el perchero de la ropa negra, pensando que a alguien le van a gustar.

Y si soñé algo más por estos días no lo recuerdo.

jueves, 5 de febrero de 2009

La Mártir y su Defensora

Yo estaba en la puerta de una casa, asomando medio cuerpo a la vereda. La puerta era de madera y muy pesada. Se alejaba de mí una compañera de primaria que hace más de 12 años que no veo. La veía de atrás, estaba más gorda y caminaba como una señora. Yo la llamaba por el nombre y apellido, le gritaba. Empecé a correrla, por que había algo que me urgía decirle, algo que aclararle. La alcanzo y se da vuelta, y por fin le veo la cara que se conserva como la recuerdo. Le digo: “Vos no entendés… tenés que escuchar a Pina (otra amiga, que entre ellas jamás se conocieron). Ella jamás te abandonó, siempre te espero. No te traicionó y quiere que la perdones. Ella sufre por esto, no pienses sólo en vos. Por favor perdonala!” Romina-que así se llama-me mira con escepticismo sin creerme y sigue avanzando. Siento pesar por Pina que seguiría en su sufrimiento, y miro para la casa donde de seguro estaría, y la veo como por rayos X sentada en la silla de un patio de cemento, decaída, con la mirada perdida en el piso. No pude hacer nada para defenderla.

Ahora nos encontrábamos en un pool muy lujoso, con pisos de madera lustrosa, arañas de luces en cada mesa, una gran barra y gente sofisticada que sostenían los tacos y sus tragos. Estaba allí con mi hermana, mi primo y Pina. Todos llegamos con un taco en la mano, buscando la mesa donde debería estar mi madre con su novio(en la vida real no tiene pareja), pero de sólo estar toda la escena se transforma en una pesadilla. Las mesas de pool ahora sirven de camillas que están todas cubiertas por lonas ensangrentadas. No era necesario levantarlas para saber que había en ellas. Pero así y todo el clima no era tétrico, si no más bien se sentía como estar en un taller, como si fuera trabajo.

La siguiente escena es en una playa. Estoy con mi hermana, y nos metemos al agua, pero no había olas, estaba calmo. De pronto siento el viento en la cara, y me veo remando en un bote con Verónica en la proa. Lo hacíamos a tal velocidad que no podíamos vernos los brazos, como si fuésemos animaciones. Y el bote se empieza a levantar de mi lado, quedando sólo apoyada en el agua la zona donde estaba Vero. Nos vamos contra una de las orillas de este río que antes era mar y chocamos sin mayores contratiempos. Y creo que luego vamos aun barco pesquero muy grande, pero mucho más no recuerd

domingo, 1 de febrero de 2009

Cartas del Mar

Este sueño puede ser algo confuso, puesto que recuerdo pequeños fragmentos.

Veo de pie ante mi a dos amigos. Él lucía como siempre (tal vez un poco más alto) pero ella estaba completamente distinta, hasta el punto de que si yo no supiera con certeza que era ella no la hubiera reconocido. Más alta, más delgada, piel más blanca y pelo más largo. Definitivamente no se le parecí, pero era. Me miraban, y evidentemente pretendían que los acompañara a algún sitio. Con ella estaba todo bien, pero para con él yo tenía muchos reproches que hacerle. Los pensaba, pero su actitud afable me impedía sacarlos por la boca. Me frustraba.

Y llegaba una ola, y con la ola podía leer una carta. Cada ola me traía un documento distinto, pero como eran tan seguidas no podía terminar de leer nada. No sé si me explico, pero una vez que la ola rompía y luego se retiraba, en el fondo del mar estaba escrito el texto. Pero el fondo no era arenoso, si no que era una hoja de carpeta rayada. Bastante loco el asunto.

De lo que sigue no tengo imágenes, y no puedo reconstruir nada. Sólo sentía el calor de otro cuerpo. Tengo la impresión de que en mi sueño lloraba, y también me sentía atada a algo de lo que quería liberarme. Tal vez quisiera liberarme de un cuerpo.
Di muchas vueltas en la cama (o en el sueño, no lo sé) y me daba la impresión de que llamaba a alguien.

Sólo sé que desperté pensando en mis amigos.